Alguien en la sala se levantó y después de una serie de crujidos, de una bocina que a los que estaban acomodados en el sofá les pareció lejana, los sonidos empezaron a brotar y a colarse entre los glóbulos rojos de las personas. La música perduraba entre las voces, discreta, conmovedora, 3 minutos y 27 segundos de gracia en la corriente humana. Chocaban vasos, rechinaban tablas de madera. Todos hablaban pero no decían nada. Al fondo, yacía un borracho prematuro rodeado de su amigotes que lo ignoraban y se reían como se ríe el olvido. Todos reían, sonreían y muchos se sentían miserables a la vez. Era una noche como tantas otras de aquel siglo deprimente. Fuera, el viento circulaba hacia la gloria, las nubes se agolpaban y la noche se atormentaba, pero dentro, al calor de las velas y de la chimenea bien encendida, al calor del aliento a alcohol, los humanos omitían aquella apertura a un invierno sublime.
Secretamente, todos estaban fatigados, pero seguían de pie hasta que el reloj se los fuera a impedir. Todo era falso, pero tan cotidiano que nadie lo notaría nunca. No obstante, aquella tarde, el zumbido de un piano ausente al fondo de la sala podía darle cuerda a cada una de las almas presentes. Y a pesar de la mediocridad de cada una del montón de conversaciones, había un algo entre las manos de cada individuo que se resistía como se resiste el que agoniza y ellos podían sentirlo y conmoverse, inquietos, en la incertidumbre de lo cotidiano.
Alguien en la sala se levantó y después de una serie de crujidos, de una bocina que a los que estaban acomodados en el sofá les pareció lejana, los sonidos empezaron a brotar y a colarse entre los glóbulos rojos de las personas. La música perduraba entre las voces, discreta, conmovedora, 3 minutos y 27 segundos de gracia en la corriente humana. Chocaban vasos, rechinaban tablas de madera. Todos hablaban pero no decían nada. Al fondo, yacía un borracho prematuro rodeado de su amigotes que lo ignoraban y se reían como se ríe el olvido. Todos reían, sonreían y muchos se sentían miserables a la vez. Era una noche como tantas otras de aquel siglo deprimente. Fuera, el viento circulaba hacia la gloria, las nubes se agolpaban y la noche se atormentaba, pero dentro, al calor de las velas y de la chimenea bien encendida, al calor del aliento a alcohol, los humanos omitían aquella apertura a un invierno sublime.
Secretamente, todos estaban fatigados, pero seguían de pie hasta que el reloj se los fuera a impedir. Todo era falso, pero tan cotidiano que nadie lo notaría nunca. No obstante, aquella tarde, el zumbido de un piano ausente al fondo de la sala podía darle cuerda a cada una de las almas presentes. Y a pesar de la mediocridad de cada una del montón de conversaciones, había un algo entre las manos de cada individuo que se resistía como se resiste el que agoniza y ellos podían sentirlo y conmoverse, inquietos, en la incertidumbre de lo cotidiano.
Sunday, November 20, 2011
Sunday, September 18, 2011
Anécdota
El otro día caminaba por la calle con la patineta bajo el brazo y me encontré con una ruta que contenía un chofer que llevaba la música puesta a todo volumen. 94 % de la gente estúpida espera que el chofer escuchase banda, pero no, en realidad tenía un grandioso beat techno puesto a todo lo que daba. Es entonces que paré para contemplar la extraña escena y lo más cagado probablemente fue que el pecero iba solo, osea la imagen frente a mi era un camión casi vacío, a exepción del conductor y de la música.
En todo caso, el chofer se dió cuenta de que yo observaba su vida y entonces como buen pecero ñerote me guiñó el ojo. Fue entonces que yo me quedé en blanco un segundo, vacilando entre el "que gato" y el "trololololol", pero al final mi cuerpo reaccionó distinto. La música me poseyó y fue entonces que yo en vez de barrerlo, hice ademán de bailar en una fiesta, así de "que buen beat", me cagué de risa y me largué.
Moraleja: la música puede más que todo, literalmente todo.
En todo caso, el chofer se dió cuenta de que yo observaba su vida y entonces como buen pecero ñerote me guiñó el ojo. Fue entonces que yo me quedé en blanco un segundo, vacilando entre el "que gato" y el "trololololol", pero al final mi cuerpo reaccionó distinto. La música me poseyó y fue entonces que yo en vez de barrerlo, hice ademán de bailar en una fiesta, así de "que buen beat", me cagué de risa y me largué.
Moraleja: la música puede más que todo, literalmente todo.
Saturday, August 6, 2011
Elvis
La primavera llegó, y creo que si no notásemos eso, estaríamos perdidos en el mundo desde hace años. Fuera, el amor se esparcía como plaga, en forma de flores, de sonidos, de felicidad, de un sol amable, de alergias. Aquello no era del todo paz, pero al narrador le gustan más las mañanas pacíficas, así que dejemos que sea una hasta que un gramófono resuene en algún lugar remoto y lo arruine todo.
“You ain’t nothin’ but a hound dog, cryin’ all the time”
Así, la contemplación de la naturaleza urbana terminó en el interior de un parco departamento comunal, uno de tantos en Moscú, mientras que el año 1960 parecía re-nacer de un letargo, así como la vida al son de la música parecía despejarse. Dentro de la habitación, digamos que ninguna gran pasión tenía lugar pero Elvis Presley parecía tenerlo. En el centro del cuarto, al pie de la cama, dos muchachas miraban de un lado a otro mientras que se dejaban seducir un poco por la música, después de haber contemplado durante horas la portada del LP y compartir opiniones acerca de lo guapo que les parecía el que tomaba el lugar en la portada, o sea Presley. Aquello, desde hacía semanas, se había vuelto una pequeña rutina.
Grande, alto, de un físico guapo en el cual se pierde cualquier detalle o eco de lo interesante, nunca he sabido que contarle. Entonces, han sido tediosos encuentros en los cuales él ha ladrado un montón de cosas, dentro de las cuales el interés encontrable es nulo. Entonces siempre nos quedamos callados.
Pero hoy ocasionalmente tuve algo que decir, y mientras que rodeábamos de nuevo el parque en un lapso de silencio, la idea vino a mi boca con el sabor de un invento excelso.
-Pues...yo tengo una amiga que tiene un disco de Elvis Presley.
Y la incredulidad, mezclada con una adoración bizarra, flotó hacia su rostro y entonces, mientras que la escena terminaba, sólo musitó:
-Preséntamela.
Los discos eran tan preciados como las palabras de un inexpresivo y algunos escasos como la sandía en invierno. Aquel lo era aún más, un eco lejano de algo que nunca veríamos. Entonces era evidente que él quisiera copiarlo, cualquiera querría, pero ella era de esas personas que existen poco, que salen cuando los cerdos vuelan.
Una tarde de marzo, mientras que las dos jóvenes volvían a escuchar el disco, una de ellas rompió el silencio musical para manifestar:
-Tengo un amigo que quiere conocerte.
Y la otra rompió el silencio de toda su vida, se sonrojó, sintió y soñó en un instante para después no mostrar tanta emoción y decir un simple:
-Pues vayamos a algún lado con el.
Después, terminó el tema, pero desde aquel momento, su vida fue un letargo de ilusiones que llevaba coleccionando desde el primer día de conciencia que había tenido en aquel mundo cruel. En resumen, era probable que se hubiera enamorado a ciegas desde aquel primer momento aleatorio en el cual el aún ni siquiera existía del todo en su vida. Pero aún así, podía imaginarlo casi perfectamente, siguiendo un modelo sin imagen del cual había aprendido un montón en películas que había visto ocasionalmente en aquel mundo sobrio. Hasta el día de la cita, paseó por los lindes de la vida con una sonrisa estúpida digna de quien está perdido de amor, aunque ella en el fondo sabía el sentido ni la potencia de esa palabra.
Era sábado, el cielo estaba despejado, a pesar de su rostro no tan agraciado, había logrado exprimirse la belleza desde el fondo de su ser. Habíamos llegado los dos, como siempre, sin decir ni una palabra y mientras que yo buscaba alguna atracción en cualquier detalle de la calle, ellos dos habían empezado a tener una amena conversación acerca de todo y de nada. No puse mucha atención, pero en aquel momento mi alegría fue consecuencia de la efusividad de su conversación. A partir de entonces, los dejé ser.
En cuanto lo conoció, se olvidó de todo. No se sabe si a fuerza de haberlo estado revisado durante las semanas pasadas en su mente, pero el caso es que su corazón vibró en vida y a aquel día le siguieron un montón de otros momentos. Empezaron a quedar aquí y allá, coloreando la ciudad de su palabrerío incesante, mientras que ella coloreaba discretamente el universo con su amor creciente. Entonces, pasaron las suficientes semanas como para que ella se pudiera decir que lo había amado desde el principio, e incluso desde antes. Su corazón de pronto temblaba al sentirse correspondida.
Poco a poco tomaban confianza, y de repente el viento llevaba al oído del uno palabras sensibles pronunciadas por el otro. Aquellos días, la circulación de ella funcionó de maravilla y pronto incluso tomó un rubor natural en el rostro, que parecía hacerla rozar lo hermoso, según la opinión general.
Entonces llegó una noche. Sentados en una banca a la luz de un farol del parque, rodeados de una noche lenta pero llena de movimiento, él le tomó la mano. Ella lo miró, con la intensidad de quien mira cuando se le mata de un balazo y lentamente, sus delirios de semanas desembocaron en un beso. Sus labios chocaron, se rozaron y tronaron, prometiendo. Y mientras que ella se alejaba de él como una verdadera amante, él se lanzó a romper el silencio.
-¿Me prestas tu disco de Elvis Presley?
Suspiré.
-¿Cuánto tiempo me vas a seguir preguntando por él? Ya no lo he visto. Ya, deja que se vaya lejos.
"Youth"
Donde los pasos son saltos, donde la respiración toca la poesía, donde el espejo grita todo pero dice demasiado poco. Los minutos pasan como calcomanías que se despegan y pronto tienes un montón de recuerdos adheridos a los dedos.
Día a día, la vida es una carcajada con ecos de tisteza, pero nada importa mientras que puedas seguirte moviendo, mientras que puedas seguir inhalando el aroma ácido de este mundo que solo es bonito en tu propio romanticismo.
Noche a noche, fumas tus capacidades, mientras que la luz inerte atraviesa tu cuerpo sin que lo notes, mientras que poco a poco entras en una nueva corriente llamada "libertad". Quieres gritarlo al mundo, quieres describírselo a la historia, pero no puedes por que tus palabras han sido tantas que fueron pocas. Pero eso no importa mientras que sigas bebiendo un poco más de eso.
Día a día, la vida es una carcajada con ecos de tisteza, pero nada importa mientras que puedas seguirte moviendo, mientras que puedas seguir inhalando el aroma ácido de este mundo que solo es bonito en tu propio romanticismo.
Noche a noche, fumas tus capacidades, mientras que la luz inerte atraviesa tu cuerpo sin que lo notes, mientras que poco a poco entras en una nueva corriente llamada "libertad". Quieres gritarlo al mundo, quieres describírselo a la historia, pero no puedes por que tus palabras han sido tantas que fueron pocas. Pero eso no importa mientras que sigas bebiendo un poco más de eso.
Todo está bien mientras que podamos seguir andando así, aunque nos pesen un poco los pies, por las aceras chocando miradas, tomándonos de la mano aunque los metros nos separen y el tiempo nos vaya a separar.Aunque maquillada, "siempre" es una promesa, entonces siempre podemos ser un poco así, un poco surrealistas, un poco perdidos, chuecos... y otro tanto inmortales.
Sunday, June 19, 2011
Thursday, May 5, 2011
Construcción de puentes

Alguna vez, hace lo que me parece mucho, un buen amigo que no me parecía tanto hasta que ese "mucho" pasó, me dijo que observándome, me había descubierto construyendo puentes. Y lo entendí, entendí que se refería a como me re-integraba con las personas para rehablarles aquí y haya y restaurar lazos o crearlos. Agregó de su mundo fantasioso y de decorarlos con diamantes. Pero creo que yo no lo supe apreciar más que en la superficie de mi egoismo.
Hoy, escuchando lacónicamente mis audifonos y respirando la noche, me he recordado de su conversación retirada. Y como no le puedo hablar, decidí solo hablarme y lanzar a donde pudiera mis palabras.
Pues, entonces, espero que le llueva mi historia y que sepa estoy construyendo el más bonito de todos esos puentes, que es resistente al fuego, al viento y al olvido, o que para eso está diseñado. Que las lágrimas no lo desintegraran y que las palabras tampoco lo volverán polvo. Que busco para el todos los diamantes más bellos y todos los colores que no existen. Que esta vez de verdad no importa el tiempo, que lo dejaré ahí para siempre aunque sea solo de decoración invisible. Aunque tal vez nadie lo pueda cruzar, porque el tiempo es cruel y aunque poniendo tanto esfuerzo en una corazonada grafitee otros cuantos puentes.
Sólo quiero que le lluevan mis palabras y que sepa que en la vida vale la pena esforzarse por nada y que dos centímetros cuadrados aveces son más que eso.
Wednesday, May 4, 2011
La Pitri-Mitri.
dedicado a Bego
Siempre he soñado con tener un bar. Y soñando, puedo exagerar. Entonces es cuando me pierdo. La suerte es cuando un amigo se pierde contigo, o tal vez se encuentra?
En honor a una randomización de "Vrgas" Llosa, le hemos puesto Electro Karaoke Canta Bar "La Pitri-Mitri", y en honor a nuestras personalidades, nos hemos puesto en la cabezera del negocio. Entonces es cuando verborreamos acerca de que sería el lugar más nice y hip del planeta.
Entre palabrerío y sobre-uso de la tecla enter le ponemos estilo, aquí y allá, aunque sea más una corazonada que una imagen. Siempre he querido que mi bar tenga una banda, una barra con un barman rostro y un reloj al fondo. Si se puede, quiero también un billar. Quisiera volverme tan chola como mi bar. Has oido cuando Werever dice en el video de "Amor mis huevos", en la parte que habla de que "una flor para otra flor" podría ser remplazado por "una perra para otra perra", que " para el caso a mi me regalarian un pitote... POR QUE ES UNA VEEEEEEEERG......"? Quisiera entonces también dedicárnoslo.
Adentro va a estar todo padre, con luces que hagan brillar la ropa. Que sea estilo es set de la Naranja Mecánica, tal vez, o que sea como Tron, o que sea elegante y hip. Que haya una pantalla en dónde se proyecten películas, aunque sea sin volúmen, por que la gente no escucha ni se escuchará. Es eso hipster? No sé, Wikipedia dice, aunque lo hip cambia de moda, y "la Pitri-Mitri" nunca lo hará. Y cuando no lo sea será classy, irán puras stars, para después ser de nuevo hip. Cuando pase de moda, claro que pasará, va a ser recordado cmo el lugar mas popular de los 10's. Entonces la gente se acordará y se lo recomendará a sus hijos. Después tal vez se desgaste, y las abuelas vallan a tomar el té en el, y también los intelectuales.
Ahí, se escribirán poemas y se harán revoluciones. Y cuando el viento sople un día y los grafitis lo cubran, se tomarán fotos ahí, como en un lugar donde se huele una vida anterior pero no se entiende como es eso.
"Vamos a poner esto en una placa de metal en la entrada, para que todos lo lean."
"YEY, voy a agregar eso último."
Siempre he soñado con tener un bar. Y soñando, puedo exagerar. Entonces es cuando me pierdo. La suerte es cuando un amigo se pierde contigo, o tal vez se encuentra?
En honor a una randomización de "Vrgas" Llosa, le hemos puesto Electro Karaoke Canta Bar "La Pitri-Mitri", y en honor a nuestras personalidades, nos hemos puesto en la cabezera del negocio. Entonces es cuando verborreamos acerca de que sería el lugar más nice y hip del planeta.
Entre palabrerío y sobre-uso de la tecla enter le ponemos estilo, aquí y allá, aunque sea más una corazonada que una imagen. Siempre he querido que mi bar tenga una banda, una barra con un barman rostro y un reloj al fondo. Si se puede, quiero también un billar. Quisiera volverme tan chola como mi bar. Has oido cuando Werever dice en el video de "Amor mis huevos", en la parte que habla de que "una flor para otra flor" podría ser remplazado por "una perra para otra perra", que " para el caso a mi me regalarian un pitote... POR QUE ES UNA VEEEEEEEERG......"? Quisiera entonces también dedicárnoslo.
Adentro va a estar todo padre, con luces que hagan brillar la ropa. Que sea estilo es set de la Naranja Mecánica, tal vez, o que sea como Tron, o que sea elegante y hip. Que haya una pantalla en dónde se proyecten películas, aunque sea sin volúmen, por que la gente no escucha ni se escuchará. Es eso hipster? No sé, Wikipedia dice, aunque lo hip cambia de moda, y "la Pitri-Mitri" nunca lo hará. Y cuando no lo sea será classy, irán puras stars, para después ser de nuevo hip. Cuando pase de moda, claro que pasará, va a ser recordado cmo el lugar mas popular de los 10's. Entonces la gente se acordará y se lo recomendará a sus hijos. Después tal vez se desgaste, y las abuelas vallan a tomar el té en el, y también los intelectuales.
Ahí, se escribirán poemas y se harán revoluciones. Y cuando el viento sople un día y los grafitis lo cubran, se tomarán fotos ahí, como en un lugar donde se huele una vida anterior pero no se entiende como es eso.
"Vamos a poner esto en una placa de metal en la entrada, para que todos lo lean."
"YEY, voy a agregar eso último."
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